2025

Más dificil todavia…

Como en el circo dicen: y ahora más difícil todavía…! Así es como he sentido la añada 2025.

Una primavera e inicio de verano extremadamente lluviosos y húmedos complicó de manera increíble esta añada de 2025. En nuestra región, Ribera del Duero, no estamos acostumbrados a tener tanta agua. Las precipitaciones medias anuales totales rondan en torno a 350-400 mm y esta húmeda añada fueron de 550mm o mas según nuestros registros. Este exceso de húmedas sobre todo en Junio y Julio dio lugar al temido Mildiu al que tan poco estamos acostumbrados en la Ribera del Duero.

Y el mildiu hizo estragos en muchas zonas entre ellas algunos de nuestros viñedos en Quintanilla de Onésimo, puesto que nuestra uva proviene de viñedos 100% ecológicos, lo que implica que solamente podemos defendernos de ataques fúngicos mediante el cobre y el azufre como siempre se ha hecho tradicionalmente.

Ya en agosto el tiempo se estabilizó y volvió a la normalidad o a la “nueva normalidad” puesto que de repente pasamos a un calor sórdido propio de esta nueva realidad que es el cambio climático. Los hongos se secaron pero habían mermado mucho la producción  de la añada, que gracias a que venia en un principio muy abundante, la merma no fue del todo trágica.

Al final del ciclo se dieron unas condiciones perfectas con temperaturas suaves y agradables, habiendo la típica variación drástica de temperatura de la Ribera del Duero entre la noche y el día lo que permitió un final perfecto de madurez tanto alcohólica como polifenólica.

A modo de resumen podríamos decir que 2025 pasará a la historia de la Ribera del Duero como una añada muy compleja de hacerse pero que resultó en un equilibrio y elegancia superior.